Mateo es un niño de diez años.
Hoy es un día importante para él, porque es su primer día en una nueva escuela.
Mateo se despierta temprano y mira por la ventana. El sol brilla y el cielo está azul.
-“Todo va a estar bien”, piensa Mateo.
En la cocina, su madre le prepara el desayuno.
- “¿Estás listo?”, le pregunta.
- "Sí, pero estoy un poco nervioso”, dice Mateo.
Cuando Mateo llega a la escuela, ve muchos niños y niñas. Algunos hablan, otros ríen. Mateo camina despacio y mira alrededor.
Una niña se acerca a él.
- “Hola, me llamo Sofía. ¿Eres nuevo aquí?”
- “Sí”, responde Mateo.
- “No te preocupes. Yo te ayudo”, dice Sofía con una sonrisa.
Sofía muestra a Mateo su clase y su mesa. Mateo se siente más tranquilo.
En la clase, el maestro saluda a todos.
-“Bienvenidos. Hoy vamos a aprender y a divertirnos”, dice.
Al final del día, Mateo está cansado, pero feliz.
Tiene una nueva amiga y una nueva escuela.
- “Hoy fue un buen día”, piensa Mateo.